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Pablo Neruda

Rubén Darío · 1867–1916

Caupolicán

Azul..., 1890

A Enrique Hernández Miyares

Es algo formidable que vio la vieja raza:robusto tronco de árbol al hombro de un campeónsalvaje y aguerrido, cuya fornida mazablandiera el brazo de Hércules, o el brazo de Sansón.

Por casco sus cabellos, su pecho por coraza,pudiera tal guerrero, de Arauco en la región,lancero de los bosques, Nenrod que todo caza,desjarretar un toro, o estrangular un león.

Anduvo, anduvo, anduvo. Le vio la luz del día,le vio la tarde pálida, le vio la noche fría,y siempre el tronco de árbol a cuestas del titán.

«¡El Toqui, el Toqui!» clama la conmovida casta.Anduvo, anduvo, anduvo. La Aurora dijo: «Basta»,e irguióse la alta frente del gran Caupolicán.

Texto de dominio público. Fuente: Wikisource, con la ortografía actualizada.

Rubén Darío y Neruda

El gran renovador del modernismo. Neruda y Lorca le rindieron homenaje juntos en Buenos Aires, en 1933, con un discurso a dos voces.

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