Saltar al contenido
Pablo Neruda

Rubén Darío · 1867–1916

Canción de otoño en primavera

Cantos de vida y esperanza, 1905

A Martínez Sierra

Juventud, divino tesoro,ya te vas para no volver!Cuando quiero llorar, no lloro...Y a veces lloro sin querer...

Plural ha sido la celestehistoria de mi corazón.Era una dulce niña, en estemundo de duelo y aflicción.

Miraba como el alba pura;sonreía como una flor.Era su cabellera oscurahecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño.Ella, naturalmente, fue,para mi amor hecho de armiño,Herodías y Salomé...

Juventud, divino tesoro,ya te vas para no volver...!Cuando quiero llorar, no lloro,y a veces lloro sin querer...

Y más consoladora y máshalagadora y expresiva,la otra fue más sensitivacual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternurauna pasión violenta unía.En un peplo de gasa purauna bacante se envolvía...

En brazos tomó mi ensueñoy lo arrulló como a un bebé...Y le mató, triste y pequeño,falto de luz, falto de fe...

Juventud, divino tesoro,te fuiste para no volver!Cuando quiero llorar, no lloro,y a veces lloro sin querer...

Otra juzgó que era mi bocael estuche de su pasión;y que me roería, loca,con sus dientes el corazón

poniendo en un amor de excesola mira de su voluntad,mientras eran abrazo y besosíntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligeraimaginar siempre un Edén,sin pensar que la Primaveray la carne acaban también...

Juventud, divino tesoro,ya te vas para no volver!Cuando quiero llorar, no lloro,y a veces lloro sin querer!

Y las demás! en tantos climas,en tantas tierras, siempre son,si no pretextos de mis rimas,fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesaque estaba triste de esperar.La vida es dura. Amarga y pesa.Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo terco,mi sed de amor no tiene fin;con el cabello gris, me acercoa los rosales del jardín...

Juventud, divino tesoro,ya te vas para no volver...Cuando quiero llorar, no lloro,y a veces lloro sin querer...

Mas es mía el Alba de oro!

Texto de dominio público. Fuente: Wikisource, con la ortografía actualizada.

Rubén Darío y Neruda

El gran renovador del modernismo. Neruda y Lorca le rindieron homenaje juntos en Buenos Aires, en 1933, con un discurso a dos voces.

Más poemas de Rubén Darío

Todos los poetas de su mundo