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Pablo Neruda

Federico García Lorca · 1898–1936

La casada infiel

Romancero gitano, 1928

A Lydia Cabrera y a su negrita

Y que yo me la llevé al ríocreyendo que era mozuela,pero tenía marido.Fue la noche de Santiagoy casi por compromiso.Se apagaron los farolesy se encendieron los grillos.En las últimas esquinastoqué sus pechos dormidos,y se me abrieron de prontocomo ramos de jacintos.El almidón de su enaguame sonaba en el oídocomo una pieza de sedarasgada por diez cuchillos.Sin luz de plata en sus copaslos árboles han crecidoy un horizonte de perrosladra muy lejos el río.

Pasadas las zarzamoras,los juncos y los espinos,bajo su mata de pelohice un hoyo sobre el limo.Yo me quité la corbata.Ella se quitó el vestido.Yo el cinturón con revólver.Ella sus cuatro corpiños.Ni dardos ni caracolastienen el cutis tan fino,ni los cristales con lunarelumbran con ese brillo.Sus muslos se me escapabancomo peces sorprendidos,la mitad llenos de lumbre,la mitad llenos de frío.Aquella noche corríel mejor de los caminos,montado en potra de nácarsin bridas y sin estribos.No quiero decir, por hombre,las cosas que ella me dijo.La luz del entendimientome hace ser muy comedido.Sucia de besos y arenayo me la llevé al río.Con el aire se batíanlas espadas de los lirios.Me porté como quien soy.Como un gitano legítimo.La regalé un costurerogrande, de raso pajizo,y no quise enamorarmeporque teniendo maridome dijo que era mozuelacuando la llevaba al río.

Texto de dominio público. Fuente: Wikisource, con la ortografía actualizada.

Federico García Lorca y Neruda

Amigo íntimo de Neruda desde 1933. Su asesinato, al comienzo de la guerra civil, cambió para siempre la poesía de Neruda.

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